Tuberculosis and affectivity
[摘要] Se investigaron las percepciones, actitudes, prejuicios y comportamientos asociados a la tuberculosis y diferencias debidas al género, porque esta presenta un fuerte estigma social con matices culturales según la sociedad. La conducta más reportada resultó tratar de ocultarla. Se realizaron entrevistas grupales y una encuesta a 147 enfermos de La Habana. Se comprobó la persistencia del estigma y las conductas asociadas fueron: seguimiento del tratamiento lejos del lugar de residencia, ocultamiento activo y el motivo predominante declarado, en mayor proporción por las mujeres fue evitar el rechazo social. No se encontraron afectaciones a la búsqueda de atención médica ni al seguimiento del tratamiento. Apreciaciones asociadas a la enfermedad fueron sentir vergüenza por padecerla, que se les trata con temor, que para hacer una vida normal hay que ocultarla y más de la tercera parte lo aconsejarÃa. Se recomendó diseñar una estrategia de comunicación social. Palabras clave: Tuberculosis, estigma, actitudes, prejuicios, conducta, enfermedades transmisibles, percepción, rechazo social, encuesta, entrevista, género. En Cuba desde 1962 se inició el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis (TB) implantándose en 1971 el tratamiento gratuito, ambulatorio y controlado y en 1982 el esquema multidroga acortado. De 1971 a 1991(MINSAP. Programa de control de la tuberculosis. Dirección Nacional de Higiene y EpidemiologÃa. La Habana. 1999) con este sistema se logró un descenso sostenido que llegó en 1991 a una tasa de incidencia de 5,1 por 100 000 habitantes (MINSAP. Anuario estadÃstico 1993. Cuba). Esto se revierte a partir de 1992 con un incremento progresivo de casos (MINSAP. Información estadÃstica anual.1993.Habana. Cuba), ocurrido también al nivel mundial y en paÃses industrializados como EE. UU. y Japón,1 hecho que motivó la revisión del Programa (MINSAP. Programa de control de la tuberculosis. Dirección Nacional de Higiene y EpidemiologÃa. La Habana. 1999). En 1992 se registró una tasa global de 5,8 por 100 000 habitantes, que ascendió progresivamente hasta 14,3 en 1994. En la provincia Ciudad de La Habana, capital del paÃs, la incidencia fue de 11,9 en 1994 (MINSAP. Anuario estadÃstico 1995. Cuba). Se considera que, en general, este aumento multicausal se relacionó con las dificultades económicas del paÃs, reactivaciones endógenas en adultos de la tercera edad y a problemas en la operación del Programa (MINSAP. Programa de control de la tuberculosis. Dirección Nacional de Higiene y EpidemiologÃa. La Habana. 1999). A partir de 1995 se inició un descenso mantenido de casos. En Cuba existe protección económica al pagársele a los enfermos 100 % de su salario durante el tiempo que dure su enfermedad garantizándoles, además, su empleo al restablecerse.La tuberculosis es una enfermedad que presenta un fuerte prejuicio o estigma social, con diferentes matices culturales según la sociedad de que se trate. La conducta reportada más frecuente en los distintos paÃses es tratar de ocultar la enfermedad, lo que también incide en el diagnóstico y tratamiento.2-9 Estigma significa marca, señal en el cuerpo, desdoro, afrenta, lesión orgánica o funcional que indica enfermedad constitucional o hereditaria.10 Condicionado socialmente, el prejuicio sentido por los enfermos es una dimensión negativa añadida a los malestares propios de la enfermedad, que inciden en su calidad de vida incluso hasta mucho después que esta desaparece. Una de las caracterÃsticas del prejuicio, que en el caso de la tuberculosis tiene una historia de siglos de reforzamiento social, es que su componente cognoscitivo (estereotipo) está constituido por una información incompleta y demasiado generalizada y su componente afectivo está asociado a elementos de rechazo muy arraigados que a su vez constituyen una barrera a nuevos conocimientos. Este prejuicio afecta a una de las necesidades fundamentales de los humanos, la aceptación social, necesidad que para intentar satisfacerla motiva diferentes comportamientos (tercer componente del prejuicio) que dependerán de las caracterÃsticas de la personalidad de cada individuo11 y del contexto en que se desenvuelve.12Se ha demostrado que el género influye en la búsqueda de atención médica y en las manifestaciones psicológicas y clÃnicas de las enfermedades infecciosas.13-15 Sin embargo sobre la tuberculosis en Cuba no existen evidencias publicadas acerca de diferencias dependientes del género, es decir de los comportamientos, expectativas y papeles socialmente construidos para mujeres y hombres.Por la importancia que tienen estos aspectos en el control de la enfermedad y en la calidad de vida de los enfermos los autores de este trabajo se propusieron investigar las percepciones, actitudes y prejuicios asociados a la tuberculosis y determinar si existen diferencias debidas al género.
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[效力级别] [学科分类] 传染病学
[关键词] [时效性]