Study of the molecular rearrangement of TEL/AML 1 genes in acute lymphocytic leukemia: Preliminary results
[摘要] La leucemia linfocítica aguda (LLA) representa aproximadamente el 80 % dentro de las leucemias pediátricas. Recientemente se ha demostrado por biología molecular la existencia de una translocación críptica, la t (12;21) (p12;q22) en la LLA de tipo B, que no se detecta por las técnicas citogenéticas convencionales e involucra los oncogenes TEL y AML1. Esta alteración es actualmente la más común en esta leucemia y se observa aproximadamente en el 25 % de los casos. Diversos investigadores han planteado que dicha translocación identifica a un subgrupo de pacientes con una evolución muy favorable, por lo que se considera un indicador de buen pronóstico. La determinación de la t (12;21) en el estudio de LLA tiene importancia pronóstica, además de servir como marcador para la detección de la enfermedad mínima residual. En nuestro trabajo estandarizamos la técnica de RT-PCR para la detección de la t (12;21) y además analizamos muestras de 20 pacientes pediátricos con LLA tipo B, que en el momento del estudio se encontraban en la fase de diagnóstico inicial o en recaída. En el estudio, 5 de los 20 pacientes mostraron reordenados los genes TEL/AML 1, lo que representa el 25 % de los casos. Esta frecuencia concuerda con lo comunicado en la literatura hasta el momento. Descriptores DeCS: LEUCEMIA LINFOCÍTICA AGUDA/diagnóstico; ONCÓGENES; NIÑOS; TRANSLOCACIÓN (GENÉTICA). Con el descubrimiento del cromosoma Filadelfia (Ph) realizado en 1960 por Nowell y Hungerford en la leucemia mieloide crónica, se demostró la existencia de una alteración cromosómica específica en un proceso maligno humano.1 Posteriormente se identificaron otras alteraciones cromosómicas en las leucemias, en particular algunas translocaciones, que se vincularon con determinados tipos de estas enfermedades.2 Algunos investigadores consideraron que estas alteraciones eran consecuencia del proceso oncogénico. Sin embargo, este criterio cambió completamente, pues las técnicas de biología molecular pusieron en evidencia la existencia de genes específicos comprometidos en las translocaciones cromosómicas y que son activados por ellas. Esto dio lugar al establecimiento de los conceptos de protooncogenes y de oncogenes. Se ha comprobado que algunas de estas anormalidades genéticas tienen importancia pronóstica y terapéutica en distintos tipos de leucemias. En la leucemia linfocitica aguda (LLA), que es el tipo de hemopatía maligna más frecuente en la infancia, se conocen varias alteraciones cromosómicas con importancia pronóstica. Entre ellas tenemos la t(4;11) y la t(9;22) que son indicadores de mal pronóstico, mientras que la hiperdiploídia se asocia con buen pronóstico.3 Estudios moleculares recientes demostraron que la t(12;21), que no se detecta por las técnicas citogenéticas convencionales, es la alteración más frecuente en la LLA de tipo B (LLA-B) y se observa aproximadamente en el 25 % de los casos.4,5 En esta translocación el gen TEL, localizado en la región telomérica del cromosoma 12, se fusiona con el gen AML 1, localizado en el cromosoma 21. El gen TEL codifica para un factor de transcripción de la familia ETS y el gen AML 1 codifica una proteína que forma parte del complejo transcripcional AML1/CBFb (core binding factor). Como consecuencia de la translocación se origina un gen híbrido que da lugar a la síntesis de una proteína también híbrida, cuyo extremo N-terminal es un segmento del gen TEL y el C-terminal es un segmento del gen AML 1. Esta proteína híbrida TEL-AML 1 tiene propiedades anormales y por lo tanto, afecta la función normal del complejo transcripcional AML 1/CBFb y por ende, la síntesis de las proteínas que este complejo controla.6 Recientemente un gran número de investigaciones clínicas han demostrado que la t(12;21) identifica a un subgrupo de pacientes clínicamente diferentes con una evolución muy favorable, por lo que se considera esta translocación un indicador de buen pronóstico.7-9 En estos casos la técnica utilizada fue RT-PCR (reverso transcripción y reacción en cadena de la polimerasa), que ha contribuido extraordinariamente a obtener un diagnóstico más preciso y ha permitido también la detección de la enfermedad mínima residual (EMR) con una mayor sensibilidad en otras leucemias. El objetivo de nuestro trabajo fue la introducción del estudio molecular de la t(12;21) en nuestra institución, teniendo en cuenta la importancia que el hallazgo de esta alteración tiene en el diagnóstico, pronóstico y seguimiento de los pacientes con LLA-B. Se muestran los resultados preliminares obtenidos.MÉ
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[效力级别] [学科分类] 生理学与病理学
[关键词] [时效性]